En el día 3 de octubre nos desplazamos hasta la localidad de Fuencaliente, en el límite sur de la provincia de Ciudad Real; desde el Ateneo lo teníamos programado, con la colaboración de la Diputación de Ciudad Real.
Fue un grato viaje, en primer lugar, nos encontramos con nuestro guía, que nos llevó hasta el paraje donde se encuentra la Peña Escrita, que es un importante abrigo rocoso que alberga el conjunto de pinturas rupestres más grande y mejor conservado de la Sierra Madrona. Y hasta ella ascendimos, entre rocas y más rocas, no sin grandes dificultades. Aunque aún quedaba la bajada, que fue bastante peor.
Luego, ya en la localidad de Fuencaliente, dimos una vuelta por sus calles, no menos verticales que Peña Escrita, y comimos muy bien en el restaurante “El Robleo”.
Después de dar otra pequeña vuelta, para admirar su iglesia, nos trasladamos a la localidad de Poblete, en cuyas afueras está la quesería “Fuentillezjos”, donde nos hicieron una cata de varios de sus quesos, tras enseñarnos y explicarnos, sus instalaciones y modo de fabricación.
De vuelta al autobús, volvimos hasta Alcázar, tras haber pasado otro día de aprendizaje cultural, convivencia en armonía y cansancio corporal. Pero lo cultural queda en la mente, la convivencia en los recuerdos, y lo último, el cansancio, …mañana, a lo sumo pasado mañana, se nos habrá pasado.


